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El Diario El Paso- Padecen hambre 4 de cada 10 ninos

El Diario El Paso- Padecen hambre 4 de cada 10 ninos August 27, 2011

Lorena Figueroa
El Diario de El Paso | 27-08-2011 | 00:13

Cuatro de cada 10 niños en el Condado de El Paso pasan hambre en sus hogares, revela un nuevo estudio del Banco de Alimentos del Oeste de Texas y Alimentando a America.

El estudio, denominado “Mapa de la Brecha de Comidas: Inseguridad Alimentaria Infantil 2011”, indica que 86 mil 390 menores de 18 años paseños no tiene acceso suficiente a alimentos.

Tal cantidad representa el 37.6 por ciento de un total de 229 mil 868 menores en El Paso que pasan hambre.

Dicha cifra es sin contar los que no fueron censados por cuestiones de movilidad urbana, y aquellos indocumentados que han arribado con sus familias huyendo de la violencia en México.

Para el subdirector del Banco de Alimentos del Oeste de Texas en El Paso, Rubén Sánchez, la problemática se ha agravado en los últimos años, sobre todo, desde que el país entró en recesión en el 2008 y comenzaron a perderse miles de empleos en la región.

“El número de niños y personas con necesidad aquí parece no bajar”, expresó Sánchez. “La situación es grave”.

El 68 por ciento de los niños paseños con inseguridad alimentaria, esto es, que no tienen acceso a suficiente comida, viven en hogares cuyo ingreso es menor a los estándares de pobreza, mientras que el otro 33 por ciento se sitúa arriba de estos niveles.

El documento propone que la gran mayoría de ellos viven en hogares donde los ingresos son menores a los establecidos como los niveles federales de pobreza estándar en los Estados Unidos.

Una familia integrada por cuatro miembros es considerada como pobre cuando tiene ingresos por debajo de los 22 mil 350 dólares al año, por ejemplo, según la escala utilizada.

Además, la tasa de menores con hambre es mayor a la de la población total con la misma problemática en El Paso, que según el estudio, la establece en un 20.3 por ciento.

Sánchez manifestó que los niños con inseguridad alimentaria descritos en el estudio no residen en una zona específica del condado.

“Viven en todas partes de El Paso”, dijo. “No porque vivan en una casa y, en ella, esté estacionado un carro, no significa que el refrigerador esté lleno”.

Dijo que, si no todos, la gran mayoría de los niños que pasan hambre en El Paso sólo adquieren alimento en las escuelas donde estudian, ya que allí pueden comer hasta dos veces: una a la hora del desayuno y otra a la de la comida.

Indicó que, los niños cuando llegan a sus hogares prefieren ir a las casas de sus amiguitos, con el pretexto de querer jugar, para cenar.

En su experiencia como directivo del Banco de Alimentos paseño, Sánchez dijo que la crisis económica, el desempleo y salarios bajos son los factores principales del por qué miles de niños pasan hambre.

“Muchos de estos niños viven, incluso, en hogares donde ambos papás trabajan pero sus salarios no alcanzan para pagar todos los gastos de la casa y comprar comida suficiente”, dijo. “Prefieren pagar los ‘biles’ o la gasolina que en el mandado”.

Manifestó que aunque el banco de comida paseña ha tratado de frenar el aumento de niños que pasan hambre en esta frontera, “hay mucha necesidad”.

Y más, dijo, ahora cuando el Gobierno Federal dejó de mandar desde hace cinco meses 17 traileres con capacidad de hasta 40 mil libras de comida para alimentar a los menores, sobre todo, durante los fines de semana.

Las comidas constan de leche, carne, vegetales mixtos, arroz, frijoles y otro tipo de comida no perecedera, entre otros, precisó.

La inseguridad alimentaria no sólo ha afectado a los niños de El Paso, sino también a otros menores en el Oeste de Texas.

Según el estudio, hasta 119 mil 130 niños de 22 condados del Oeste de Texas, incluyendo El Paso, pasan hambre. La cifra representa el 35 por ciento del total de 341 mil 170 menores en esa jurisdicción.

Los condados de Presidio y Reeves presentan las tasas más altas, con 44.4 y 41.3 por ciento, respectivamente, del total de su población infantil que no se le tiene garantizadas sus tres comidas al día.

El análisis señala que 21 de los 22 condados del Oeste de Texas reportó totales superiores a la media nacional, que es del 23.2 por ciento.

“¿Cómo podemos esperar que nuestra gran nación crezca en escuelas de alto rendimiento, una fuerza de trabajo saludable y mantenga costos del cuidado de la salud bajos cuando no podemos alimentar adecuadamente a nuestros niños?”, cuestionó la directora ejecutiva del Banco de Alimentos del Oeste de Texas, Augie Fernández.

El estudio, dijo, es una herramienta importante, ya que proporciona información crítica para el desarrollo de estrategias con el fin de mitigar el hambre infantil.

Además, permite a los bancos de alimentos, las agencias comunitarias y las autoridades redefinir los enfoques para abordar las necesidades de los niños que pasan hambres y sus familias y, de esta manera, desarrollar políticas más eficaces, agregó.

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